Durante años muchos viajeros han llevado consigo libretas para apuntar sus vivencias, hallazgos, descubrimientos, curiosidades...Va aquí una de ellas para consignar los apuntes al vuelo en este viajar por la vida y la educación,esos que consignan lo que da sentido a la hermosa aventura de ser humanos.

lunes, 11 de enero de 2010

Yo no lo sé de cierto

Esto de Sabines evoca y provoca

Yo no lo sé de cierto, pero supongo
que una mujer y un hombre
un día se quieren,
se van quedando solos poco a poco,
algo en su corazón les dice que están solos,
solos sobre la tierra se penetran,
se van matando el uno al otro.
Todo se hace en silencio. Como
se hace la luz dentro del ojo.
El amor une cuerpos.
En silencio se van llenando el uno al otro.
Cualquier día despiertan, sobre brazos;
piensan entonces que lo saben todo.
Se ven desnudos y lo saben todo.
(Yo no lo sé de cierto. Lo supongo.)

sábado, 9 de enero de 2010

Evaluación educativa y rendición de cuentas van de la mano

Hoy compartí el protocolo de grado de maestría en ciencias de la educación al que me invitaron buenos amigos.
Las maestrandas y los maestrandos presentaron en síntesis reflexiones que el tiempo del posgrado les provocó. Hubo una que me llamó la atención.
Hipólito, un compañero, respondió a la pregunta de un sinodal sobre la importancia de la evaluación en la escuela en la cual labora, diciendo algo que me ha puesto pensar.
Él dijo algo así como que la prueba Enlace ha sido de gran beneficio para la institución. Casi textualmente dijo: hoy yo sé cómo salieron los alumnos de mis compañeros y ellos cómo salieron los míos. Así ya no hay pretexto…
Esto es importante. Si los resultados de la evaluación no son conocidos por la comunidad educativa, de poco sirven como evaluación, pues ésta es el punto de partida de la mejora de procesos.
Pensé en un rubro de evaluación: el trabajo docente. Muchas instituciones aplican cuestionarios y otros instrumentos para evaluar a sus profesores, pero los resultados no son conocidos a veces ni por los propios evaluados. Se pierde gran fuerza.
Cuando el resultado de la evaluación docente es presentado a toda la comunidad en términos de áreas de oportunidad y mejora, entonces servirá para algo.
Así, la evaluación y la rendición de cuentas van de la mano. Si este binomio queda realmente establecido, será fácil que los implicados se involucren, pero más todavía: la comunidad podrá exigir responsabilidades.
El problema es que esto genera miedo en las autoridades de una institución educativa: en una lógica muy extendida, siempre será preferible la reserva de la información para un individuo que su apertura democrática, pues entonces el colectivo exigirá cumplimientos.
La formación a la ciudadanía que requerimos hoy seguramente tendrá que tomar en cuenta que la evaluación sin transparencia lleva a lugares por nadie conocidos; lo contrario, a procesos a los cuales uno puede sumar su pertenencia.

viernes, 8 de enero de 2010

Un peligro del que no debemos dejar de hablar

Diciembre nos saludó con una noticia legislativa de suma importancia. La asamblea legislativa del DF dio carácter jurídico al matrimonio entre personas del mismo género con lo que se abre la adopción en este tipo de uniones.

Los comentarios han fluido desde entonces. Hay grupos religiosos que han hecho ver su oposición a estas modificaciones legales, con diversos argumentos según sus marcos de fundamentación filosófica y teológica.

A estos pronunciamientos han surgido los de los grupos a favor de la medida.

Me preocupa, y mucho, que en artículos, cartas, columnas es posible descubrir algo así como dos “bandos”, cada uno autoerigido en criterio de verdad y por lo tanto definitivamente convencido de lo innecesario de la divergencia de opiniones: “o piensas como yo o quedarás reducido al mundo de la sin razón, de la barbarie, de la antidemocracia”.

Una sociedad democrática no puede permitir la supresión de la opinión del otro, por diversa y contradictoria que sea de la propia. Y eso no significa liquidez, sino verdadera adultez en el pensamiento: siendo coherente con mi punto de vista soy capaz de abrirme para intentar ver desde donde el otro construye una visión del mundo que, me guste o no, coexiste con la mía.

Si alguien considera que debe mantener una postura ante los matrimonios del mismo género, que la argumente, que eduque en ella, pero que resista, por lo que más quiera, la intolerancia, la imposición, sea en el nombre de Dios o de cualquier otra idea.

Como educador me preocupa mucho que los jóvenes se formen en una criticidad sólida y una tolerancia madura en este mundo complejo en el que temas como el matrimonio homosexual, la adopción por parte de parejas homosexuales, la legalidad del aborto son realmente presentes y ante los cuales la descalificación dogmática no aporta nada en la construcción democrática de opciones de vida digna para nuestros contemporáneos.

Hacia estos afanes hay que encaminar nuestra apuesta en la formación ética. Por eso no dejemos de hablar del peligro de la intolerancia, sin importar sus orígenes de derechas o de izquierdas…

Reconocernos agentes educativos

Hoy académicos de las preparatorias Ibero Puebla, Tlaxcala y Veracruz nos reunimos para leernos y escucharnos en un coloquio.
De las 9 de la mañana a las 5 de la tarde 16 compañeras y compañeros nos compartieron en otras tantas ponencias las experiencias que la docencia les ha dado en el modelo de nuestras instituciones jesuitas.
He escuchado cosas diversas, tanto como las inquietudes de las personas que aceptaron el desafío de releer su experiencia y plasmarla en un texto para dialogar con sus colegas, unos 60, reunidos en lo que me pareció una especie de fiesta pedagógica.
Al releernos, al escribir, al exponernos exponiendo nuestro trabajo nos vamos reconociendo agentes –y no meros pacientes- educativos… Da gusto saber que ser sujetos sigue siendo posible.
Enhorabuena por una academia viva…